Source: By Duncan Randall | Journalist & Industry Analyst – Thu, 11/06/2025 – 17:32
https://mexicobusiness.news/sustainability/news/mexico-restricts-older-diesel-truck-imports-targets-90-cut
El gobierno de México ha introducido nuevas regulaciones ambientales que restringen la importación de vehículos diésel usados con un peso superior a 3,857 kilogramos, estableciendo una antigüedad máxima del motor de 10 años. La medida, publicada en el Diario Oficial de la Federación (DOF), tiene como objetivo reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, modernizar el parque vehicular nacional y mejorar la seguridad vial.
La iniciativa, anunciada conjuntamente por la Secretaría de Economía (SE) y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), da seguimiento a un compromiso asumido hace un año entre el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum y la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR) para establecer estándares ambientales para los camiones importados.
Bajo el nuevo sistema, las autoridades aduaneras verificarán que los motores diésel de los vehículos importados para uso permanente en México no tengan más de 10 años de antigüedad. Anteriormente, no existían restricciones sobre la edad de los motores diésel importados, lo que permitía la entrada al mercado de tecnologías obsoletas y contaminantes. Los funcionarios estiman que el nuevo límite reducirá las emisiones de los camiones diésel hasta en un 90 % en comparación con los modelos más antiguos.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, afirmó que la norma representa un cambio hacia prácticas de transporte más limpias y un paso hacia la alineación con la agenda de sostenibilidad del país. “Este acuerdo beneficia a todos. Limita la entrada de camiones viejos e inseguros, reduce las emisiones contaminantes, mejora la seguridad vial y protege la salud pública”, señaló Ebrard durante la presentación de la regulación.
Por su parte, la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena, destacó que el sector transporte representa el 23 % de las emisiones totales de gases de efecto invernadero de México, según el Inventario Nacional de Emisiones de Gases de Efecto Invernadero. Aunque los vehículos a diésel constituyen menos del 5 % del parque vehicular nacional, generan el 61 % de las emisiones de partículas del sector. “Son pocos, pero causan un daño significativo”, dijo. “Por eso enfocamos nuestras acciones donde el impacto es mayor.”
Bárcena describió la regulación como parte de la estrategia más amplia de descarbonización del gobierno federal. “Aspiramos a ser una economía que crezca y produzca sin contaminar”, afirmó. “El sector transporte es una de las principales fuentes de emisiones de gases de efecto invernadero. Este acuerdo eleva los estándares ambientales al prohibir la importación de camiones y autobuses diésel altamente contaminantes, permitiendo únicamente aquellos que cumplan con los criterios internacionales más estrictos.”
Agregó que la protección ambiental debe entenderse como una oportunidad de modernización, no como una barrera. “Cuidar el aire que respiramos no es un obstáculo para el desarrollo; es la base de una economía limpia y sostenible. Esta es la visión que impulsa la presidenta Sheinbaum a través del Plan México, que busca prosperidad compartida y equilibrio ambiental.”
El presidente de CANACAR, Miguel Ángel Martínez Millán, celebró la medida como una solución largamente esperada para el sector del transporte de carga. “Este acuerdo es el resultado de más de dos años de trabajo técnico, diálogo constructivo y colaboración interinstitucional”, expresó. “Representa una solución equilibrada y con visión de futuro que armoniza la competitividad con la responsabilidad ambiental.”
Martínez Millán también elogió la colaboración público-privada. “Reconocemos en la presidenta Sheinbaum, el secretario Ebrard y la secretaria Bárcena una visión de Estado comprometida con la competitividad, la innovación y el desarrollo sostenible”, afirmó. “Su liderazgo y apertura al diálogo con la industria hicieron posible este acuerdo, que respalda el avance de México hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU.”
La regulación tardó dos años en desarrollarse, resultado de un esfuerzo coordinado entre la Oficina de la Presidencia, la SE, la SEMARNAT, la CANACAR, la Confederación de Cámaras Industriales de los Estados Unidos Mexicanos (CONCAMIN), el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) y la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT).
